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    October 31

    La gente como yo....

    La gente como yo es así:
    se calla y se silencia,
    observa y se regaña,
    se exige y es prudente,
    viene al noche
     y llora entre las sábanas,

    La gente como yo se regodea en la lama
    de un pasado que perpetúa sus cadenas,
    se obsesiona con los hombres,
     hace de ellos la respuesta a sus problemas,

    La gente como yo, como tú, mi té con leche,
    es algo más que eso, es pura introspección ajena
    el mundo que circula más allá de su atorada visión de colegiala

    La gente como tú, como yo y  como ella,
    sabe muy bien qué digo cuando escribo estas palabras.
     Nada es gratuito, todo se sopesa,
    llega el día en el que se rompe la cuerda fina,
    y entonces el torrente de lava se desliza ladera abajo,
     sin contención, desvocado...
    pero a su ritmo destructivo
    que arrastra todo lo que encuentra a su paso.

    La gente así no cura nunca, pero aprende a vivir,
    oculta en su actitud de buenagente la podredumbre que su interior destila
    La gente como tú, como yo, sabe que lo que pasa
     es que no ha ensuciado sus manos con la suciedad del mundo,
    que no ha mancillado su cuerpo
    y así es fácil ser buenos, ajenos al dolor y a la miseria,
    hasta que llega el momento en el que esta insostenible situación
    nos lleva a crear nuestro pánico, nuestra propia mierda,
    y viene la angustia, la ansiadad, los lloros... por no estar muerta.

    Por estar viva.

    Lévantate, mi cielo. Yo lo hice. Nunca pasa, permanece,
    pero más allá de todo está la sonrisa que te arrancará el día
    cuando muevas tus caderas para celebrar, impía,
    la llegada de una orgía que no terminará jamás.

    Levántate, mi niña. te dije una vez que me recordabas a mí.
    Hubo muchas cosas más que me callé... tú y yo ya nos entendemos,
    ¿A qué repetirlas?

    Sufre, los cirios bien clavados,
     pero luego levántate y observa el sufrimiento ajeno.
    LLegará un momento en el que te olvidarás del tuyo,
     mi niña, y poco a poco la herida sanará...
     ni tilas ni remedios a un mal autoinflingido: el de la soledad.



    October 30

    Beyond the purple wall...

    Tiny specks of dust
    were pending of your purple eyelids.

    Tired, you kept awake
    by opening your eyes to
    their furthest extent

    And in the meanwhile
    I keep wondering
    what's beyond that wall
    that hides yourself

    Is it a a mind that
    burns with a flame
    never to be extinguished?

    Is it a desperate attempt
    to stay alive while far inside
    something claims revenge?

    Or is simply the stupid cry
    that express the outrage
    solitude of a wild animal
    confined to live alone
    for eternal life?

    and so I dream...
    and guess...
    and finally forget




    October 28

    Números primos

    Los números primos son lo que queda despue´s de eliminar todas las pautas. Yo creo que los números primos son como la vida. Son muy lógicos pero no hay manera de averiguar cómo funcionan, ni siquiera aunque pasaras todo el tiempo pensando en ellos.

    Una cosa es interesante porque pensamos en ella, no porque sea nueva.

    Mark Haddon

    Crítica

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=20778


    Lean, lean, que esto no tiene desperdicio. Con todos mis respetos hacia el señor M. Viñó, he de decir que he sido incapaz de terminar su artículo. Si como crítico su objetivo es hacer reflexionar sobre las obras en cuestión, he de decirle que ha fracasado estrepitosamente, al menos conmigo. Solo rabia mezclada con una indignación malsana, que lo reconozco, y no solo porque me parezca que juzgar un libro por frases sueltas sea demasiado duro, puesto que todos metemos la pata al hablar, caunto más aquellos qeu, en proporción y en su calidad de escritores, decen más. También porque si bien el señor Viñó hace una supuesta crítica a una serie de escritores que el considera creadores de bestsellers, no se corta un pelo en coger ejemplos (para ilustrar, hombre) de carácter, sexual, asociando el tratamiento de este tema mediante metáforas fuera de lugar, según su criterio, a un mal gusto intachable. Si la indignación solo sale a relucir sobre la base de unos prejuicios bien asentados, tal vez el señor Viñó debería replantearse sus emisiones de juicio en base a un puritanimso reprimido, o a un gusto demasiado refinado.

    Agudo el hombre que solo se permite hablar de lo que ha experienciado, sana actitud que todos deberíamso seguir... ¿Pero quien no se siente tentado a hablar de lo qeu no sabe? Es más, ¿Cómo sabe usted que la señorita almudena grandes en cuestión no ha visto muchos culos, los suficientes al menos como para elaborar esas frases que, según usted, son tan vulgares?

    pero como está claro que mi indignación es fruto o bien de esos prejicios, o bien del cariño que le he llegado a coger a estos escritores, tal vez debería callarme y atender a su inteligencia en lugar de a mi arrebato. Quien sabe, el caso es que su manera de atacar, en la cual la ironía da paso a un salvaje ataque sin contención, me escuece porque no me parece a la altura de alguien que debería de saber moldear los pelos de su lengua.

    Para algo es un escritor, coño.

    Sino, ¿En base a qué critica a otros su falta de pudor, su forma directa y llana, de expresión?

    y me voy.

    olvido

    Esclava de las olas.

    Mar, truenos, un cielo encapotado, arena fría, plantas húmedas y guijarros y conchas marinas en las manos.

    Rostro pecoso, piernas flacas, blancuzchas, de niña. Rostro hinzado de pecas, expresión perdida, labio que se retuerce bajo la presión sanguinaria de los dientes. Recoge una, y luego otra. Está ida, en un mundo a su medida, solo queda el agua de sus ojos escarlata, brillantes de locura, abstraidos.

    Camina y no resopla, es el viento el que truena en sus oidos. Las olas, encrespadas, no lamen sino que se comen el vacío de la arena, que se calla.

    Una y otra, otra y una, las piedras van cayendo en su imporivisado saco, esa camiseta plegada con una mano; dejando la otra libre para recoger las presas fáciles desplegadas sobre la arena, expuestas.

    Se retira el pelo de la cara, libera la frente, yergue el tronco, observa el horizonte, más allá de las olas, el sol ocultoo, la palidez mortífera de la noche viene,  ella no se apresura. Un leve encogimiento de hombros reafirma su postrua.

    Vuelta a la carga. Una a una recoge las piedras y caracolas que valora. Pasa a paso recorre los quilómetros que componene la playa, y sus pies se quedan blancos, los dedos no respiran, el oxígeno no llega, la sangre no abstece sus plugares y los meñiques se reducen a su concha marina.

    Camina, viene el mar, moja las piernas. El vello se estremece, fino bello de niña. Vientre abultado, pecho plano, ojos desorbitantes.

    Camina.

    Cuando llega al final coge la camiseta, levanta los brazos, retira su carga, y, con fuerza, la lanza directamente al agua.

    Las bragas son muy feas, con dibujitos desvaidos, y las piernas parecen pinzas desgarbadas.

    No hay nada en su rostro que muestre la satisfacción de un trabajo bien hecho o la pena de lo perdido.

    Cae, tumbada, en la arena.

    Cuando su camiseta se ha hundido, manchón disforme en las profundidades del océnao, la niña de pecas yace tumbada, sedienta, sobre la arena.

    Entonces ya no le queda nada, solo las bragas.

    Cierra los ojos y duerme. ¿El sueño de los justos?¿ o el de los pecadores?

    duerme hasta qeu despunta el día.

    Y cuando despierta receurda lo que hizo, y olvida.

    Sin el olvido no podría continuar, sin él se hundiría, como su morral, muy lejos, en el fondo del mar.


    PS: claro que el olvido frena, y uno continua sin avanzar... hacia el propio olvido.




    Amanecer

    Cuando te acostumbras a no pedir explicaciones, a apartarte, a tragarte las preguntas, es difícil hacer propuestas con aplomo; aceptar que estás en pleno derecho a hacerlas. Las respuestas son otra cosa, pero tú no tienes por que excusar ni tu presencia ni tu curiosidad.

    Ya tengo menos ganas de vomitar. La herida viene, se abre, se cierra, se aclara...

    Creo que el camino llegará a páramos más abiertos. Pregunta, contrasta, escucha, sonríe mientras callas. LLega un momento en el que no hay dudas posibles. Levántate, Lázaro...

    Ha amanecido.

    October 27

    Historias?

     Focalízate en lo inmediato (habéis odíodo bien), centra tus manos, tu mente, ponte al límte, y cuando el cansancio venga... suspira. De verdad, suspira de verdad, llénate hasta no poder más, y exipira como si se te fuera el alma... cuando en realidad vuelve.

    NEcestio forzarme, necesito explorar mis límites, como cuando empiezas a correr y cada vez lo haces más tiempo, y te obligas a aguantar para ver donde rayo está tu capacidad, donde se quebrará al cuerda... caunto tiempo puede sostnerse sin romperse.

    Esa es mi cuerda. Mi vida es mi cuerda; mi actividad frenética, esa es mi arma, y aguantaré hasta que sienta que podría aguantarlo para siempre, poruqe tengo una ventaja... no estoy encadenada mentalemente. La ventaja más grande, amigos, porque con esa libertad, con esa esperanza palpable que no es tal, porque no hay condenca, encontrarle un sentido a lo que haces deja de tener sentido... y te concentras pensando que tal vez hoy, al final de la jornada, tu jefe te deleite con una interpretación, en plan dragqueen, de una canción. El sudor se escurre por el mango de la fregona, noto las manos húmedas. calor. Observo, gesticula.Observo.

    Mi flor, mi servilleta, a salvo. No juegues con la gente, díselo: no me interesas.

    Y mientras me centro y me río ( qué horrible lo que escribi antes... paciencia, rut, lo bueno se hace esperar, y en tu caso no es una poesía, no es polvo, no es un libro... es aguantar, es la resistencia llevada al límite...) lo necesito, porque sin concer mis límites nunca sabré disfrutat de nada, y eso me frustra.

    Y me arqueo y sonrío y preparo más y más café. Y mi pie golpea la palanca y el agua sale, y las manos, rojizas, son escondidas por su dueña, para que los que beben el zumo no vean mi verguenza: la zumera me ataca!


    Pero los hechos puntuales de la vida, sin una etiqueta que explicite lo que tratan, son parábolas vacías que a nadie interesan. Por suerte, es mi vida, y aunque me sienta morir solo de pensar en la muerte, no me ocupo para evitar estos pensamientos. Lo hago porque quiero vivir, y vivir con calidad. Y necesito probar. ¿Pero hasta donde?

    Espero que esto no lo lea mi madre, más que nada poruqe su rostro se contraería de la ansiedad...

    He escuchado muchas frases, desde: da gracias que se note que no eres una pija a eres una niñita... una cría.

    Ahora mi sonrisa no se va, adopto una actitud volátil, giro el rostro, evito a mi contrincante. Deja de serlo. No hay juicio. en efecto, soy una niña... la pregutna es: ¿POr qué me lo preguntas? ¿Qué me tienes que demostrar, tu hombría? POr suerte o por desgracia la gente se sincera, admite lo que dice, no se callan, le dan la vuelta al argumento que hace un minuto te defendían con toda el alma... personas que hacen eso son de lo más peligrosas. Son peligrosas proque están vivas, porque han estado vivas. Porque su elasticidad, su goma, se ha tensado hasta los extremos... y no se ha roto ( o sí, pero en tal caso no estaría hablando conmigo, o con caulquiera, no?)

    Si hablas con alguien que hace mucho que no ves, o que te acabas de encontrar, un conocido, un amigo, repara en lo que dice, en como lo dice.

    Probablemente te relate los hechos más trascendentales de su vida de los últimas meses, semanas (depende de cuanto haga que no hables con ella, el), pero, atención! mezclará sin ton ni son observaciones que no vienen al caso, absolutos disparates, detalles que su memoria a corto plazo retiene, episodios de hace unas horas, unos días, que se mezclan con los niveles más profundos de su experiencia, allí donde reside el tapiz de su visión, de sus ideas (debería de poner en orden mis metáforas, para facilitar la comprensión, pero como soy yo quien escribe, hago lo que me place, o al menos eso pretendo- en el sentido inglés o el español?¿).

    Se mezclan así ideas básicas con otras más profundas, o, siguiendo el ejemplo de la parábola (curiosa frase, esta), ilustran con ejemplos de hoy, de ayer o de mañana, ejemplos inmediatos, bruñidos, brillantes y claros, ese punto que, de otro modo, hubiera parecido oscuro, opaco. el mecanismo de nuestra mente, nuestros actos, nuestras motivaciones, nuestros conceptos, su asimilacion, su repercusión en nuestra interacción con el mundo en todas sus manifestaciones...

    Y él canta y sonríe y gesticula, y yo sonrío y el palo de la fregona se queda entre mis manos, pegado. Y aunque cuento las horas para salir, no como cuentas rígidas, si no como caramelo espeso, que me pringa, y que limpio a intervalos irregulares... no dejo por ello de olvidarlo todo, y solo mirarlo cantar. Feliz.

    Y luego el taxista, una vida más. Otra historia más.






    October 26

    Mentira

    Ya no te será facil herirme,
    porque aunque tu recuerdo siga,
     ya no hay en el misterio

    Y sigue y crece y teje,
    que yo vuelo contigo,
    veas o no mi siluheta,
    que se va con la luna, muy lejos

    y acaso si permites que te vea,
    no veré más que el espacio
    recubierto de estrellas,
    pero al menos es de ti,

    y el amor ya no es ficción,
     ya no es verdad, ni siquiera concepto
    solo me quedan las mentiras,
    ya no me queda ni eso,

    ya solo escalo por las cumbres
    hasta llegar al cielo
    y si una vez me aferré
    a ese escalón que me prometía un sueño,
    hoy lo desprecio con ganas,
    pero no por ello lo niego

    La vida sigue y yo corro tras ella,
    y te llevo conmigo, siempre a mi lado,
    voy corriendo y te siento,
    pero ya no me pesas,
    ya no eres ese lastre
    que me hacía recular a cada paso
    y así me vas guiando,
     aunque no lo sepas,

    y así me voy tejiendo mi propio vestido
    pero no hay engaños ni tretas,
    no hay palabras, no hay mentiras:
    a veces el silencio es mi mejor amigo,
     y con el yo me siento como un pez recien nacido

    me muevo, cabalgo, voy subiendo,
    me alejo, ya llego, al infierno.
    y el calor es agradable, no abrasa
    no calcina, con el me hago mi manto,
    y veo el cielo, porque solo desde abajo
    la realidad se aparece,
    y ganar altura implica perder lucidez...
    enterrarse en el engreimiento,
    en la sorda pesadez de un sueño.

    y si te crees que con esto
    intento convencerme de algo
    te equivocas...
    ya no busco.
    buscar es acusar la falta
    y no hay falta cuando
    una está tan llena
    como solo lo puede estar
    aceptando sus propias faltas.

    Y sí, miento.

    PD: pasitos de bebé... en pañales


    Alcohol por una novata


    Entre los adolescentes, no se puede hablar de consumo respnsable. La única conducta responsable es no beber alcohol.

    Ministerio de sanidad y consumo

    Cada vez se enlodan más... ¿De verdad piensan conseguir algo con esta campaña dirigda a los padres?

    Alive

    Que bueno llegar a casa, que bueno abrir la pantalla del portátil, envolverse en las mantas e ignorar la luna. Ayer me dormí con ella, me dormí con ese resplandor blanquecino bañándome el rostro. y me dejo de tonterías, hoy no estoy yo para elucubraciones de carácter moral o filosófico u observacional. Hoy me tira lo más empírico. Puede que sea porque apenas tengo tiempo de leerme una novela a la semana o porque el día de hoy ha sido tan bombazo como el restro, puede que sea que me divierte bromear con el taxista, que a sus cincuenta y largos se ríe como un crío, o puede que sean las escenas que vivo y que imprimo sobre mi corteza cerebral sin pretenderlo.

    Porque el mundo es una caja de sorpresas, y no hay tiempo que perder en gilipolleces. O al menos nadie lo tiene, porque todo el mundo tiene su tiempo contando. Y viene mi jefe y me llama: rutita.. y allá voy yo corriendo, niña buena, ya tarde, la luz de la luna no se ve, la ocultan la mierda de las bombillas que tanto bien y tanta fascinación como miedo causaron en su momento. Me siento, me posa la mano sobre la pierna, el cúadriceps en concreto (actitud claramente gay, un hombre no toca a una mujer así) y me dice: te voy a hacer uan pregunta, pero no te preocupes, no te voy a preguntar si follas o no, porque ya se que sí... - risita coqueta- no, no- niega una clienta habitual. Y yo, rectada, ya intimidada por semejante comienzo - no me digais que vosotros no lo estaríais... es mi jefe, joder- se inclina y me dice... oye, a ti el chiquillo no te hará tilín, ¿no? me callo, lo último que me esperaba- o no-, la clienta que se ríe, tutelada por mi mirada de advertencia- las confidencias se quedan en casa-. lo sabía, grita, contento, si es que lo sabía... y ante mi estupor- ya no creciente porque estaba en off, va y añade- pues a mí me da igual, ¿eh? tú tiratelo y luego ya me dices cómo tiene la polla... que la tiene que tener grande, el cabrón.

    Sí, señores, esto es un estracto de una conversación mantenida hoy. Y no es más que una muestra. Pero para que aburrirles con escenitas del tipo, jefe y clienta decidiendo que el cubano de enfrente me conviene delante del susodicho ( que traga su hamburguesa impasible, muy callado, evitando las directas insinuaciones de mi jefe... ay, yo le echaría un buen polvo a un cubano...). Yo me reduzco a mi habitáculo, limpiando los platos restantes, intentando encontrar que hacer para no salir y econtrarme con la mirada tatadrante del cubanito y la coqueta de mi jefe, que me una vez fuera me agarra por las caderas mientras coloco los platos en el lavabajillas y me hace su emisaria personal susurrándome al oído: que la tiene que tener grande, que te lo digo yo... ¿No ves que no lleva calzoncillos? (la asociación os la dejo a vosotros, prefiero ahorrármela). y yo miro para abajo y el vaho de agua caliente viene, y me ataca, y yo sigo colocando evitando tropezarme con la mirada del cubanito, que me perforra y no se como contenerla. ¡No pestañea, por el amor de Dios!

    Chorradas aparte, la de cosas que se aprenden en un bar. Desde la señora que te roba el periódico y sale a correr más rápido que Fernando Alonso (la frase no es mío), hasta la que te roba los caramelos a diario y aún tiene la cara de decirte: pero, filliña, pola mañá cando viñen quitáchosmos!, hasta llegar a conversaciones propiciadas por el alcohol o conversaciones mudas, de esas que se tienen con el hombre acuoso al que le pones un corto con poca espuma y que intentas prolongar intentado que tus ojos no te traicionene, que no muestren compasión.

    Y luego están las mejores, cuando la luz ya se ha ido, y cuando la gente se abre y te cuenta sus penas y glorias... la vida en estado puro. No me pondré a relatar divorcios, abortos y etc. No viene al caso. Ni iré más allá (casos peores, que las hay). Prefiero leerme el chiste del períodico con la clienta de siempre o ver a mi jefe interpretando su papel de marica para intentar encajar ( conste que es un gran tipo).

    Prefiero estar aquí, sentada, desnuda (de alma, pero queda demasiado cursi), escribiendo lo que me sale de los... ovarios, e intentado que sintáis un poco (miento, simplemente deshogando las energías que me sobran...) intentado sopesar muchas cosas, y contenta porque hoy me han escrito una poesía que me debían... :) rut happy. Sin anonimato, dirigida a mí, a mi solita... da gusto tener amigos así, sin gilipolleces ni memeces.

    Dios, rectifico: da gusto interactuar con personas con las cuales los vínculos afectivos no se ven maculados por reyertas sin sentido ni aparente ni fingido...

    Mañana, clase. Lo prometí. Madrugar. Voy a cenar, me he traido unas palmeras... (ventajas de trabajar en un bar...)

    Chincharos!

    ¡Caracoles! Pero si estoy viva...

    ¿y ustedes?


    October 23

    careful

    Don't ever take anything for granted

    La lechera

    October 22

    Buscar

    Cada persona tiene su manera determinada, propia, de expresarse. La mía incluye excesivos juicios y otra tanda de censura orientada a la acción según un vector con una dirección y sentido preprogramados por mi mano.

    Pero es así como me expreso, y gracias a quien sea la libertad que permite que escribamos tonterías, y nos hace más difícil la tarea de discernir qué es lo que vale y lo que no vale un chavo, lo no comestible,  que hace que me sea lícito el expresar cuanto pienso (y no creo que pienso) cuanto me sale de dentro, sin mayores préambulos.

    Las fotos tienen vida propia, las fotos brillan por lo que captan, y las fotos son escenas grabadas a fuego en papel o en la memoria. Yo, por ejemplo, referencia por excelencia (lógico, ¿Qué otra experiencia podría tener sino la mía, directa o indirecta?), guardo instantáneas en las que me encanta recrearme cuando me place... bonito recordar el autobús, curiosa escena aquella, mujer negra en frente, tiene los brazos de ébano, bellísimos, parecen tan suaves, tan tostados y aterciopelados, el pecho le asoma levamente por encima de la camiseta, azul cián, y el pelo corto rizo, crespo, se planta con firmeza hacia el firmamento. Detrás una rosa. Pétalos de sangre, mujer rubia paja que habla, con ella en la mano, con una anciana de la cual ya nada recuerdo. Y, de pie, a una distancia de unos dos metros, chavalín con cresta y rapado a los lados.

    Escena que recuerdo, escena que amo, en la que me fijé, tan representativa de la variedad que hiere solo con mentarla. Y no me abandonará, como tampoco esa otra, del día en el que perdía la vir... oiga, lo íntimo a lo íntimo, que no se diga, ese espejo y ese abrazo, y ese queso caducado.

    Hay escenas que se clavan a base de cariño, hay escenas que no dañan y otras que se instalan a martillazos, tan abrasivos como un limpiador de pacotilla, como un desatascador de tuberías profesional.

    Yo vuelo, y vuelo, y vuelo, y vuelo, y cuando me canso de volar me bajo al mundo, y observo con los ojos abiertos los ojos glaucos de quien, delante de mí, observa el vacío. Y sonrío mientras protesta; su vida, su desgracia, su pena, y yo mientras me recereo en mis escenas, en mis postales, en tantas cosas que solo yo tengo, y tantos objetos que no tengo y que sí tienen un valor para mí... desde caramelos de limón a chupachups o a sabe quien sepa el qué

     Y yo quiero que vosotros recordeis vuestras escenas.... sin ahogaros en ellas. ¿Cómo crear entonces otras nuevas? y volando surcamos mares, y con cámaras imaginarias retratamos la existencia que, por efímera, es eterna.

    Como me gusta tener la tarde libre... y valorar lo qué eso es. Como me gusta mirar una película y que me de una patada de las buenas, y con ellas mis tripas viertan mis entrañas, y me llegue por ese tubo perdido que todos tenemos en alguna parte, ese pasadizo que solo el arte y el amor y los sentimientos más arrebatadas consiguen encontrar y abrir, para que sea el conducto a nuestro ser más íntimo, accesible y expuesto, vulnerables como niños... Y es una película, o una canción, o una música, es una puesta de sol, es un cuerpo desnudo, es el sabor salado de una tarde, que em quema los labios, es todo lo que me hace sentir viva, y huelga nombrar lo contrario.

    Me gsuta reirme como una tonta, cuando no tengo razones para hacerlo, poruqe sé que soy afortunada y que lo que hago lo hago porque, dentro de mis posibilidades, es algo que me permite progresar,

    ¿Y hacia donde el progreso? ¿Hacia conseguir manipular ese tubo, esa abertura que aún no conozco par coer? No, no, líbreme quien sea, prefiero charlas y cantar sola y llorar con alegría y alegrarme a lágrima viva, prefiero hacer mil y una virguerías y cometer cuatro mil errores, prefiero todo antes que saber donde está la palanca que lo abre... porque entonces ya no me quedará el suspense, y mis manos no podrán palpar la realidad esperando encontrar en cualquier esquina una herramienta escondida como un libro que alguien dejó apostado a próposito en un banco, con la esperanza de encontrar ese pastel que activará el mecanismo de mi alma...

    Y la introspección es tan débil. Y la palabra débil, aún más, y las palabras son notas, y yo las mato porque ellas me matan. ¿Y si las dejara aquí colgadas, y si cabalgara sobre la realidad en busca de lo que nunca espero encontrar? Y si me riera tan fuerte que se me salieran los dientes? Y si tomara lo que quiero cuando quiero, como un niño caprichoso? y si siguiera negándolo, postergando el placer de la espera... ?¿Qué hay mejor que eso, durante lo cual todo está intacto, virgen, puro? La imaginación tiene la virtud y la desgracia de desvirtuar la realiad, moldeándola en función de nuestros caprichos, fundiendo los elementos que más nos gustan, empachándonos de vida alternativa... menos mal que los ojos acaban por abrirse y enfrentamos con ganas una nueva jornada, menos mal que no nos enturbiamos en el lodo que nos ofrece la imaginación con aspecto de chocolate y caramelo, y nata viscosa... empalagosa. Porque si no, ¿Cómo buscaríamos?



    MoTs

    Toujours les mots comme des moustiques,  comme des balles de jongleur. Quand on sait bien les manipuler on en prend un tout simple et puis, selon l'intonation qu'on y met ou sa place dans la phrase, on en fait une flèche empoisonnée

    Marie Cardinal

    Silencio

    Si no tienes nada que decir, cállate.

    Si solo te vas a repetir, cállate; a no ser que tu interluctutor necesite de una segunda vez para asimilar tus palabras (si es que le interesan, si no, cállatelas)

    Y se hizo el silencio.

    Y mi mundo se deshizo en pedazos, y ahora las palabras ya no son altisonantes, el suelo tiembla, me tiembla el brazo, del corte mana mi sangre, se escurre por mi entremierna virgen, y el silencio anida en mi útero, más allá de mí, más alla de mi locura.

    Y me callo.



    October 21

    Disquisiciones

    Lo que hoy se me presenta es un laberinto de espejos, tantos espejos, espejos por todas partes, que me ciegan, que me rodean. Los espejos expresan mi desconcierto, pero también una intensidad desmedida. ganas de comerme el teclado a dentelladas, lo que se traduce en una escirtura caótica. De ahí los espejos, ¿Donde está el original, la imagen de la cual derivan toda? ¿Dónde? No hay manera de saber por donde empezar, cuando nuestros sentimientos flotan en el aire y su nube es tan densa que nos aturde, no hay manera de asir un extremo de esa brétema liviana y embotellarla como conviene, y con ello me refiero a tirar por un extremo y elaborar unos párrafos que no por espontáneos dejan de tener su ritmo interno, o precisamente por ello lo tienen.

    Pero hoy me encuentro en mi nube, doy manotazos a diestro y siniestro, preguntándome por qué tengo la relación que tengo con los demás, en particular con los hombres, con algunos hombres en particular, y con el género humano en general. Siento rabia. últimamente la rabia se me cuela por la         y se me mete por los intestinos, no sé como, hasta que es una tenia bien crecida que no hay manera de eliminar, ¿Será la adolescencia, causa de tanta perniciosa introspección, o será solamente el elimnar el factor pasividad? Menudas burradas se dicen cuando se tiene la boca llena de palabras por digerir, esto no hay manera de hilarlo, todos sabemos que la pasividad es fuente de muchas, y muchas, comeduras de olla. ¿Qué por qué mi vocabulario es una amalgama informe de palabras de todas las calañas? pues porque mi adolescencia así me lo pide, hoy que la dejo un poco más atrás, me pide que me aferre a ella, y lo hago sintiendo el orgullo herido por una tontería, por dos tonterías, y lo peor de todo es que son palabras y las palabras fluyen hasta irse por el vertedero.... que lindas ellas, que traidoras, Os odioooo, dejadme vivir en paz, yo que os tomo y os hago el amor con un odio atroz, yo que os escribo hasta cuando no os siento, fustigándoos con mi indiferencia, yo que os quito vuestra vida a base de ahogaros... yo os odio más de lo que me odio a mí, más de lo que odio a todos los que amo, y más que al odio mismo. Vosotras me haceis vuetra esclava, ¿Alguan vez se os ha ocurrido pedirme permiso?

    Y por qué colgar algo que no va a hacer reflexionar a nadie, por qué no lo guardo: por la inercia insana de publicar cada noche alguna tontería que me permita dormirme con algo más que el cuerpo baldado? No podría precisarlo. La pereza es tan potente.... ¿Contradictorio? Coño, por eso las odio, malditas palabras que vienen y crean su realidad alternativa, en la que afirmar que la anorexia es un problema gordo no resulta paradójico a nivel sintáctico ni a nivel semántico superficial. Pero sin embargo sí lo es, es tan paradójico como mi dolor invisible e inexistente, como el incondormismo, como los veinteañeros que siempre intentan enseñarme algo y me tratan como una niña, como mi tendencia a considerar que me tratan como tal y a darles pie a hacerlo, porque una asumpción ya implica una actitud receptiva determinada y  condiciona nuestros actos y, con ello, la actitud que a seguir va a tomar el otro.

    À quoi ça sert? à rien.

    ¿Qué estoy haciendo con mi vida? No es esta una frase enfocada a mostrar mi falta de resolución a la hora de cambiar una situación annoying, no es el caso porque mi vida me satisface, lo hace porque mis pies me pesan, porque la respiración me pesa más, porque aprendo cosas que nunca sabía, aunque a muchos patanes les parezca inútil saber como rallo se limpia una cafetera o se prepara un gofre.

    El caso es saber desenvolverse, y las deciones que tomo son demasiado intensas, son tan intensas como la sque no tomo, mis pies son de plomo y son de aire, y con ellos planeo por encima de todo, siempre a tu lado, porque cuando ya no me queda nada, me quedan tus palabras , querido. ¿Por qué me dirigo a ti? Supongo que porque cuando escribo espero que me leas, aunque no sea esta una certeza, supongo que porquesé que me entiendes, aunqu edeteste tu actitud con toda mi alma, tu actitud en general, o en concreto. ahora no me apetece concretar....

    Seré mi propio dueño, profirió al aire límpido de la mañana de invierno, y el aire revolvió sus cabellos. Y entonces yo me agaché, y encontré la tapa de la hielera allí, bien dispuesta y achantanda bajo la barra. Y las palabras se funden con los reproches, y con situaciones ya vividas.

    Y luego está lo otro, el mundo desigual, los derechos que no cuadran, y bajar a tirar al basura y contemplar, muy rígida, cansada también, con la fatiga momentánemanente borrada del mapa de tus pies, todos esos contenedores a rebosar, residuos diarios que irán a un rincón prostituido, antaño virgen y ahora azotado por nuestras manos masoquistas, que disfrutan produciendo tanto daño. natural, dicen, caundo a ellos les afecta por igual.

    pero no estoy yo aquí para meterme en cuestiones ecológicas, no discutiré nada, lo único que me preocupa ahora msimo es la rigidez de mi boca, y la ludicez de una mente despierta para las horas que corren y el día que ha tendio. Bonito día este, diecinueve años. ¿Y ahora qué? Ahora nada, los años pasarán, pero yo me concentraré en la sangre que se escapa por los cortes que me hago, casuales todos ellos, frutos de ese azar que se muerió ahogado en la cotidianeidad.... y sentiré la sangre coagularse y la lameré hasta que su sabor metálico impregne no solo mis labios, sino que me llene muy dentro, y deje de tener sed, recobrado ese espíritu vampírico que todos llevamos dentro.

    Y la palabras que ahora rimarían serían: te quiero. Fueron las que me vinieron a la cabeza, pero son tan insípidas, tan literarias, que paso de decirlas, aunque ya lo haya hecho. Para empezar, ¿Para quién van dirigidas? ¿Para mí, para él, para ese otro, para una mujer tal vez, para mi madre, mi hermana, mi vida, mi muerte, o, tal vez, mi sangre?

    Puede que sea eso, que vayan dirigidas a mis hijos, a esos que espero tener, a esos que espero parir con sudor, sangre, y epidural.

    Curioso el mundo de la red que permite desbarrar a placer. Curiosos los cabrones sociales que beben y comen y cagan y jamás se han preguntado quién fue el primero al que se le ocurrió crear las plaquetas lo sadoquines o, simplemente, utilizar las piedras.

    Y malditos los que curiosean en todo hasta justificar su propia curiosidad, malditos los que miran por encima de su hombro encubriendo con un velo de indiferente amabilidad su complejo de superioridad, que los hace hundirse en su propia desgracia, y cuyo úncio consuelo reside en su consideración, tan íntima, de incomprendidos... y que bello es mandar y conducir a la manada perida y dócil por esos derroteros que tanto ansían esos que presiden con su falsa amabilida la tarta social... y vienen y actúan, experimentan y mienten, por el placer de probar los límtes de elasticidad de la consistencia ajena... y la propia. Puro juego, entretenimiento vano, y la rabia viene y me llena, y me inunda, y ya solo queda el cansancio físico y las palabras que mueren, agónicas, entre mis dedos.

    Y os despreico a todos. Y mucho más a mí, por hacerlo... aprenderé a corregirme, cabrón.


    October 20

    Ningun

    Puede que las veas. Puede que no. Puede que te den la espalda. O estén de frente. Pero, en todos los casos, las oyes (si no eres sordo).

    Bocas. Bocas que te hablan ya ante cuya perorata solo puedes pensar, semiescuchando, ¿Y ahora qué el digo? ¿cómo ocuparé el temido silencio? Por eso me tranquiliza tanto (aunque también te llevas la inevitable decepción de que tu opinión no pese en el prógimo lo que debería, o despierte la suficiente atención) que, en cuanto te apresures a meter la oportuan intervención en un silencio que, si se hubieras molestado en escuchar, habrías notado que no es para nada incómo ( Cómo podría serlo si tú no existes para tu interlocutor- irónica palabra-?), el otro responda sin hacer caso de tu inciso, como si su monólogo hubiera sido detenido por el sonido sordo de la mosca de su pasado, de su angustia, o de su insatisfacción, de su inconformismo.

    Y malditas las conversaciones de sordos oyentes, tan pretenciosas... y benditas esas en las que las personas se empiezan a conocer, y hablan y hablan como si el tiempo no se fuera a deter jamás, o como si pudiera detenerse en ese mismo instante.... y si estos son del sexo correspondiente a su atracción sexual (cuando vuestro jefe y el gerente son gays, como he dicho que es mi caso, esta consideración pasa a ser importante), se mezclaran las palabras con esos ojillos entornados, con esos flirteos tan sanos, con esos movimientos vitales, que denotan ganas de devorar al otro a todos los niveles.

    Y no me digan que no es divertido abalanzarse con palabras sobre la avalancha de palabras del otro, cuando el muro de la sordera no se deshace, porque nunca ha existido entre esas dos personas, o entre estas perosnas por separado y sus posibles ensambles compatibles (hipóteticas parejas).

    pero como veo que soy incapaz de terminar una frase sin tener que releerla me permitiré la licencia de dejar en pause este mensaje, o darle al stop en medio del cd, que se me antoja hoy, al mirarlo de cerca, a la luz débil de la pantalla, más rallado y más sucio que nunca...

    Uno debería saber donde puedo y donde no puede meter los dedos, pero es tan sencillo ignorar lo preceptivo... que uno se olvida de que toda norma surge de un afán de ordenación que respondía a una lógica que, puede, todavía no esté muerta.

    Y está boca ya se calla, y sus palabras ya mueren, no escuchais el moscardón que suena de lejos? Son vuestros pensamientos. A ver si hoy, en lugar d eintentar matarlos, les haceis un poco de caso, que los pobres están tan fámelicos que las costillas se transparenten a través de la piel antaño apargaminada, hoy elástica, tensa sobre las costillas salientes, peligrosas aristas hambrientas.... a veces el orden se invierte, y la juvented y la vejez pierden consistencia, a veces la muerte se esfuma, porque, de no hacerlo, nos ahogaríamos.... pero no castigues a todos los perros porque la presencia de uno te parezca especialmente feroz, porque temas sus fauces sin fin, porque, más allá, el resto de la manada no tiene la culpa, y aguarda, impávida, que les dejes entrar, y les alimentes.... lee, coño.

    O vive preguntando.... hasta que la saliva se seque, hasta que la voz se apague, hasta que muera todo y solo quede tu manada, siempre insatisfecha pero ya no tan escuálida, para hacerte compañía en las tardes de invierno.... y no tengas que echar mano de algún incauto pobretón para soltarle tu insatisfacción a la cara.





    October 19

    Cotidianeidad,

    Y labios que se giran, y ojos que observan, brillantes, burlescos, delciosos en su entretenimiento (Sí, me encanta esa palabra, delicioso... ¿No es delicioso?  Observan los labios y callan lo que la mente ya sabe, esperando pillarme en una confesión. Y yo sé que no dicen: es por excentricidad, antes, solo porque eso acortaría la conversación-tortura demasiado pronto. Y los labios por fin lo dicen. Por supuesto, yo no lo reconocí antes porque me divierte verlo divertirse...

    Y al chico que trabaja conmigo le falta un dedo. ¿Su mayor defecto o su mayor virtud? Yo me decanto por la segunda y, además, sin duda; un mozalbete de villagarcía del que no diré nada más.

    Esta es mi mejor parte del día, poner los pies en alto, tumbarme en cama con mi batidito, ponerme a desvariar en soledad, en mi eterna soledad que tanta compañía me hace, y no pensar en nada. La mayor revelación es la libertad de acción de poder decir lo que me apetece, aunque claro, todo tenga consecuencias. Pero mayores serían las consecuencias de no decir más que fichando todas y cada una de las etructuras... maltratando lo que digo, gaurdándolo con pudor, negando la realidad, negando el olor a sexo y negando la mierda de vida que llevan tanto. negando lo que veo, negando lo que expreso, porque si no tengo expresión, soy muda, pero soy muda en mi silencio más particular, en un enclaustramiento que no tiene nada que ver con esta soledad elegida. Me aterra pensar lo que sería latigar a las letras, yo corro y escapo, sabiendo que son frases sencillas, sabiendo que las quiero tanto como quiero a las más elaboradas...

    Todos hacemos tantas cosas en la vida... incluido reflexionar sobre ella misma. Podría emplear el término meta, para definir la ciencia de la metavida, qeu todos practicamos, más que nada porque tengo una debilidad por ella semejante a la que le profeso al vocablo debilidad. Tengo debilidad por la meta, pero la meta está en el camino, y que se lo digan a Machado, y a todos los poetas que rallaron sus versos con tiza torzida, que hicieron crujir su alma hasta apretarla más que a un estropajo viejo, hasta qeu la última gota calló sobre el fregadero y su carácter más mustio y sucio salió a relucir. Pero nadie se dio cuenta. Al fin y al cabo, los trapos limpian, dejan las cosas bonitas, hay que fijarse para detectar su verdadera naturaleza...

    Eso es algo que recalcan algunos de mis amigos (los tengo, aunque contados), que lo que suena tan bien no necesita oirse, porque lo que dice se pierde en la forma de expresión. Sonrío y me pierdo en la ría, pensando cuan bonito sería poder hacer bonito todo lo mustio, despejar la podredumbre con caricias, sonreir cuando el sol se cae y la luna alza su vuelo, orgullosa, hacia el cielo.

    Yo levanto mis pies, tomo mi batido, escucho mis canciones favoritas, me rebelo con mis sílabas, con su menudez, tan altivas, y me pierdo una vez más, como siempre, cuando viene la noche y el frío me azota el rostro, furioso... Me encanta emitir un suspiro apenas audible, me encanta dormirme con el corazón latiendo, fuerte, y apresar mis pechos en mis manos, como cuencos perfectos, protegiéndome y acúnandome hasta que el sueño me lleva, latido a latido, hacia ese lugar que no dura más que las horas que tarda en llegar el día.

     Y vuelta a empezar.


    October 18

    Vicio

    Hoy he llegado a la conclusión de que todo lo hago por vico. Trabajo y estudio, por vicio; soy vegetariana, también por vicio. Si engordo, es por vicio. Y si adelgazo, también es vicio. Escribo porque es un vicio (un gusanillo que debora la manzana de mi yo, de esa amalgama de vicios). Hablo con sárcasticos redomados, por vicio. Hablo con optimistas naturales, por vicio. Hablo con pesimistas sin remedio, por vicio.

    Y por si esto fuera poco he de añadirle también todo lo que me he dejado en el tintero. De pequeña hacía plantillas para escribir márgentes perfectos por puro vicio, la única razón por la que viajo, es vicio, y el vicio es mi motor. Pero, cuidado, el vicio no es algo malo, no en el sentido de una inclinación débil. No, el vico es intenso, el vico viene y te envicia, te hace adicto. No es algo que se haga por hacer, aunque a veces la expresión nos lleve a dudas. El vicio no se lleva a cabo por vicio, el vicio tiene un motor propio, el mismo motor que me lleva a observar con los ojos entornados cuando una imagen se me escapa, ese afán incontenible que no responde a nada. Porque el vicio no pide razones, no atiende a ellas. El vicio es tan bonito, te llena tanto... el vicio es mucho más relajado que la obsesión, pero menos frágil. Duradero. Claro que las obsesiones pueden llegar a ser duraderas. Las mías tienen un ciclo que oscila (las verdaderas obsesiones) entre dos y cuatro años. Las hay también pequeñas, que no por ello menos intensas, que se reducen a unos días, incluso a unas horas sueltas. Pero la obsesión te obnubila. La obsesión te ciega por completo, te da sed de la ausencia, sed de posesión, sed de construir esa jardinera con las piedras que el otro día, perdidas, viste en el monte al pasar de reojo con el coche... Las obsesiones y los vicios, ¿Cúal es su relación? ¿Puede uno convertirse en el otro? No lo sé. Hoy mi mente ya vaga, lejos, por otros derroteros.

    Creo que lo hace por puro vicio.

    October 15

    Anarquía

    Los gritos de rabia son los más profundos. Los gritos de rabia son inconscientes, son desgarradores, son irracionales. Y débiles. O tienden a considerarse débiles. Pero los gritos de rabia son también la respuesta que nos queda ante situaciones insostenibles, ante diálogos imposibles, y entonces abrimos la boca sin darnos cuentas del hecho físico de hacerlo... y gritamos. O gritamos por dentro.

    Los gritos de rabia interiores son devastadores. Viene y te dan tortas, te mazan, una y otra vez. Los exteriores saltan fuera de ti en direcciones tan dispares que el objeto de la rabia desaparece, se disipa, porque la rabia, la inoperancia y la incomunicación se hacen un hueco, su laguna.

    Grito de rabia. Grito de rabia. Grito de rabia y lo hago en silencio, como lo hago siempre.

    Al día siguiente normalmente lavo las heridas. Me mimo*, me digo que pasará, es solo un inconveniente, todavía no he sabido encauzar mis sentimientos, todavía no me controlo.

    A veces controlar no es la más importante. El control acaba por controlarte. La anarquía del no-control es una buena guía, si la agarras de la mano en su justa medida puede que llegues mucho más lejos que con salmodias y gaitas.

    Y los objetos de mi rabia son siempre ajenos a ella. Pocas personas la han provocado, y solo aquellos cercanso pueden hacerlo. Por ejemplo, familiares. He llegado a tener rabietas de niña pequeña a una edad en la que gritar y casi llorar de rabia no estaba permitido. ¿A quien le importa? La relación qeu tenemos con algunos familiares, tan estrecha, puede llegar a ser un auténtico campo de minas.

    Pero siempre queda la sangre.

    En las otras, por el contrario, no hay sangre, no hay nada más que afecto. El afecto y el odio moderado se complementan. Nos permiten desplegar una serie de artilugios para interactuar con cabeza. Uno no debe de olvidar la cabeza. La sangre fría. Las explicaciones más sencillas son a veces las más obvias. Tal vez por eso las despreciemos.

    Y, sobre todo, mi lema es: nunca esperes a saber del humor ajeno para decidir cual será el tuyo.

    Alguien lo escribió algún día. Yo me he apropiado de él, hago mi manta con él y me cago porque la anarquia reina en mí, reina en mi silencio... y, si siento, es porque estoy viva.


    *mexicanitos... apapacho (sin connotación sexual)

    October 14

    Diccionarios

    Te dan tantas respuestas... respuestas que, muchas veces, son innecesarias, el contexto mismo te las aporta. maldito significado, bendito el. y un día te metes en uno, porque una idea, una luz, te ha llegado de no se sabe donde, una curiosidad ciega que no te permite dudar... y lo compruebas. Un acto que, en cualquier otra circunstancia, hubiera resultado absolutamente anodino, parece ahora vital.

    La palabra brilla, brilla y oscurece mis retinas. Cierro los ojos, fuera el iris, me rogodeo en la visión de la oscuridad translúcida de mis párpados. Y la palabra sigue, reboloteando, volando, surcando mi mente.

    Es fascinante lo que te pueden enseñar los diccionarios. Y escalofriante. He llegado a un punto en mi vida (ya tan pasada) en la que acusar a la casualidad y a su resultado, la coincidencia, de dadoras de significado, se ha acabado. A veces no hay casualidades. Las más de las veces y, en concreto, ésta, hay significados que no son fortuitos.